viernes, 18 de junio de 2010

Llegamos a Barcelona sin dormir

El vuelo hacia Barcelona pasó bastante bien con la excepción de que no podía dormir para nada, y llegamos a las 9 de la mañana en Barcelona--igual que las tres de la madrugada en Tennessee. No creo que voy a poder dormir hasta esta noche—no quiero perder mi primer día en Barcelona durmiendo! No dudo que hay cafetines en las ramblas que me puedan suplementar con un poco de cafeína. Ahora entiendo bien a los estudiantes internacionales que llegan a la escuela completamente agotados. Incluso para jóvenes, un vuelo de diez o más horas es un desafío--
Salimos por la ciudad y compramos telefonos de 19 euros cada uno, y despues fuimos a un apartamento en Barceloneta que habiamos reservado y nos echamos una siesta de dos horas. Nos levantamos tan cansados que siempre pero emocionados a conocer mejor la ciudad.

Después de levantarnos, fuimos a dar un paseo por la playa y comimos unos panes y helados deliciosos. Por la noche fuimos a un mercado a comprar pan, rulo cremoso de cabra natural, y salami y lo comimos en sillas en el balcón mientras los jóvenes salían para una noche de festejadas.

Por fin dormimos antes de la medianoche, pero pude dormir más que cinco horas y me levante a correr a la mañana siguiente.



The flight to Barcelona was great with the exception that I could not sleep at all and arrived at 9 am in Barcelona – which is three am in Tennessee. I didn’t want to miss my first day in Barcelona sleeping! No doubt there are cafes on the boulevards where I can supplement my energy with a little caffeine. I now understand firsthand how difficult it is for international students who arrive school completely exhausted. Even for young people, a flight of ten or more hours isn’t easy.
We wandered around the city and bought phones for 19 euros each, and then went to an apartment in Barceloneta that we had booked where we took a two-hour nap. That’s about all I could sleep, as I was eager to get out and explore the city some more.
After getting up, we went for a walk on the beach and ate some delicious pastries and ice cream. That night we went to a market to buy bread, creamy goat cheese, and ate salami and in chairs on the balcony, enjoying the night air and listening to the young people below prepare for for a night out.
At last I fell sleep before midnight, though I couldn’t sleep more than five hours. I got up to run the next morning.













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